Lo dice gente muy principal a la que pagan por hacer este tipo de estudios: la contraseña que uno le pone al ordenador, y con mayor razón la que le pones a un blog, es uno de los mejores test psicológicos que existen.
Helen Petrie, profesora de Interacción entre Humanos y computadoras (nada más y nada menos) de la "City University", de Londres lo tiene claro:
"
Cuando piensas en algo para utilizarlo como password, inconscientemente acuden a tu mente tus obsesiones, o las cosas que realmente te importan. Además la clave puede "destapar" nuestros secretos mejor guardados, ya que, para no olvidarla, tendemos a usar elementos que podamos asociar con otros almacenados en nuestra memoria a largo plazo, como los recuerdos de nuestra infancia".
Y si ella lo dice.
En su estudio, Petrie ha establecido cuatro grupos.
1- Los familiares: usan claves como su nombre, el de su pareja, o una fecha relevante, Son personas con fuertes lazos de familia y sus contraseñas simbolizan cosas de gran valor emocional. Son una mayoría: el 48 %
2- Los fans: generalmente usuarios jóvenes que eligen claves como especie de distintivo social: nombres de famosos que sean admirados, personas relacionadas de algún modo con el grupo al que quieren pertenecer, deportistas o personajes de ficción de moda. Más o menos un 38%
3- Los crípticos: usan combinaciones de claves y números, más difíciles de descifrar. Son usuarios concienciados con la seguridad pero poco originales. Un 9%
4- Los sexuales: representan el 11%, "sexy" y "puta" son sus contraseñas favoritas. Tradicionalmente, los usuarios que utilizaban estas contraseñas eran mayoritariamente hombres, pero cada vez son usadas por las mujeres con palabras como "semental" o "diosa".
Ya que estamos una recomendación práctica: no es muy conveniente usar "pene" como password; más pronto o más tarde siempre hay alguna web que te acaba contestando eso de "demasiado corto para ser aceptado".
Como la vida misma. A ver a quien no le ha pasado (con las contraseñas digo)
Cuando piensas en algo para utilizarlo como password, inconscientemente acuden a tu mente tus obsesiones, o las cosas que realmente te importan. Además la clave puede "destapar" nuestros secretos mejor guardados, ya que, para no olvidarla, tendemos a usar elementos que podamos asociar con otros almacenados en nuestra memoria a largo plazo, como los recuerdos de nuestra infancia".
Escribe un comentario