Ni botox, ni cremas antiarrugas, ni laseres varios, ni tan siquiera operaciones que te dejan la cara de mariquita pérez. El secreto para ser joven, no para "parecer" joven, sino para "ser" joven durante mucho más tiempo, lo tenían (listas ellas), las helenas.

En la antigua Grecia, las mujeres empezaban a llevar la cuenta de su edad desde la fecha de su matrimonio y no desde el día de su nacimiento.

¿Quién se anima a incluirlo en su programa electoral? Arrasaría.

Y a lo tonto a lo tonto acaba de caer el "setecientos". Nos hacemos (más) mayores.

... un menú de mucha altura

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