Viernes noche, un montón de hombres semidesnudos se mueven compulsivamente al ritmo de una música machacona intentando impresionar a unas hembras que, sentadas alrededor, los miran lascivamente agitando sus brazos (y con ellos sus pechos) mientras lanzan eufóricos gritos de ánimo hacia sus preferidos.
Tras el baile, las parejas se van alejando poco a poco buscando un rincón más resguardado en el que poder intercambiar fluidos de una manera más íntima.
Por mucho que hablen de la insalvable diferencia de culturas, no encuentro yo muchas diferencias entre los rituales de apareamiento de cualquier tribu africana y el que se suele dar en sitios teóricamente más evolucionados.
Posiblemente la decoración entre una discoteca de diseño y un poblado masai varíe algo (o no) pero desde luego el "mecanismo" es idéntico. De lunes.

Ya dicen: "Nada nuevo bajo el sol".
Salu2.
hola soy lili te mando para registrarse