El país más pequeño del mundo mide 44 hectáreas, más o menos lo que medirían 8 campos de fútbol, posee su propio banco, una estación de ferrocarril, sus propios medios de comunicación y sus propios sellos.
Es el único en el mundo con natalidad cero.

De verdad, de verdad, de verdad, ¿por qué nadie me avisó hace algunos añitos que la verdadera vocación de mi vida era ser ginecólogo en el Vaticano?

Si me llegan a explicar las condiciones cuando me las tenían que haber explicado se iban a enterar de lo que era "luchar" por conseguir la plaza. Luego dirán que estamos frustrados laboralmente. Ya les vale.

De lunes. Buenos días.
... más chulo que un ocho.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"