Uno de los métodos conceptivos más curiosos (y hay unos cuantos raros, raros, raros) fue el que proponía Tito Lucrecio Caro, poeta y filósofo romano del siglo I a. de C., contemporáneo de Julio Cesar y Cicerón, que llegó a la conclusión de que la mejor manera de asegurar un embarazo consistía en hacer el amor a cuatro patas. Eso sí, con una condición: que la mujer no se moviera.

El buen hombre después de estudiar a fondo el tema, comprobó que las personas que -presuntamente- más hacían el amor y menos se quedaban embarazadas, las prostitutas, se movían mucho durante su actividad laboral, cosa que, según el concluyó, era lo que precisamente les evitaba el embarazo.

Pues gracias a sus acertados "pensamientos", aquí el amigo se labró una excelente reputación hasta llegar a ser ampliamente subvencionado por los señores importantes de la época que, cubriéndole todos sus gastos, no le dejaban hacer otra cosa que no fuera tener algún que otro pensamiento original.

Y un servidor teniendo que trabajar para poder vivir. Luego hablan de justicia. Ya ves tú.

Y ya que estoy, y aprovechando que hoy la actividad laboral me va a impedir andar mucho por aquí, os dejo una web para que calculéis los biorritmos. Puestos a hablar de bobadas qué mejor..

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