Por culpa de la señora Eva (y no lo digo yo que lo dice la Biblia, un libro muy sagrado y eso -¿a ver quién se atreve a poner en duda las afirmaciones que allí aparecen sin arriesgarse a que lo acusen de intolerante e intransigente con las creencias ajenas?-) estamos condenados a ganarnos el pan con el sudor de la frente.

Sin embargo hay trabajo y trabajos. Y por muy difícil que parezca, formar un oxímoron (momento petete: Oxímoron: combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido) usando "disfrutar" y "trabajo" en la misma frase, no le resulta a todo el mundo una labor imposible.

Luis XIV de Francia, tenía las 24 horas del día a su disposición a un edecán, un señor dedicado durante todo el tiempo y en rigurosa exclusiva, a limpiarle el culo al rey.

Vamos, que salvo alguna diarrea real (que bien puede compensarse con las épocas de estreñimiento) el buen edecán sólo tenía que dedicarle a su trabajo unos cuantos minutos al día.
Sí, vale, de acuerdo, unos minutos desagradables.. pero el resto del tiempo a rascarse la barriga. Vamos, un chollo.

... de Pérgamo, el pergamino

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